El viento acaricia las ramas y las agujas entonan un susurro de melodías encontradas con las gotas de agua que poco a poco se tornan finas estrellas de hielo.
Y el agua dibuja movimientos sinuosos, que bailan sin descanso en el remanso de la memoria.
Sony α100, Sigma 18-200 f/3.5-6.3
MayteVidal ©fotografía
