
Sabes que no soy buena compañía...que mi corazón está yermo, como los picos que se elevan al cielo envueltos por su tibieza azul...aún así, me esperas en tu lado de la montaña, y sabré reconocerte por la dulzura de tus besos en mis labios.
Y mientras dure este sueño de amor, mis brazos te mecerán suavemente, como la brisa mece al trigo. Y al despertar, tan solo recordarás el sabor de mis besos, tan solo un sueño...una acuarela bajo la lluvia.
© Victor Ruiz
EN RECUERDO DE ÓSCAR PÉREZ, QUE SE QUEDA ALLÁ ARRIBA...